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Dejar de acudir a la consulta cuando no cumplimos con la pauta dietética

¿Dejas de acudir a la consulta cuando no cumples con el tratamiento? Podemos iniciar este artículo respondiendo a la pregunta ¿Para qué acudimos a la consulta de un dietista-nutricionista? O ¿con qué motivo lo hacemos?, ¿Qué esperamos de ello? El motivo principal es porque necesitamos su ayuda.  Ya sea porque hemos detectado un problema en nuestra alimentación diaria, reconocemos tener una inadecuada relación con la comida, una enfermedad o un conjunto de síntomas nos obligan a realizar un cambio en nuestros hábitos alimenticios o simplemente queremos hacerlo porque pensamos que es hora de cuidar nuestra salud. En cualquier caso, solemos acudir a la consulta de un dietista-nutricionista porque queremos y/o lo necesitamos.

Sin embargo… ¿Cuántas veces hemos visto que un paciente-cliente deja de acudir a las visitas porque no ha perdido peso, o no ha podido o querido cumplir con las recomendaciones por diversos motivos o por cualquier evento u otra clase de dificultades?

¿POR QUÉ ACUDIR A UN DIETISTA-NUTRICIONISTA?

En alguna ocasión hemos escuchado el comentario “anulo la cita porque el día de antes tengo una cena con la familia y voy a comer” o “voy a esperarme dos semanas más porque esta semana no he perdido peso” o este otro “si quieres voy la semana que viene”, cuando les preguntamos por el momento de la próxima cita. Hablamos de la pérdida de peso porque es donde más se da este tipo de situaciones.

Podríamos interpretar que somos nosotros, la figura del dietista-nutricionista, quienes incitan, convencen u obligan al paciente a acudir a la visita y no estos últimos los que acuden porque sinceramente desean nuestra ayuda.  ¿Por qué a veces se ve este cambio de roles?

Quizá se deba a que la pérdida de peso o cualquier cambio de hábitos alimentarios implica también un cambio en nuestra mente, nuestras percepciones sobre la comida pero también en nuestra filosofía de vida y el control de nuestras emociones. Y para lograr todo ello es imprescindible tener motivación. No hablo simplemente de tener ganas o de que nos apetezca conseguir algo, hablo de tener un motivo real para hacerlo y una verdadera predisposición a priorizar este objetivo por encima de otros, y de dejar de lado otros no tan importantes.

LA VERDADERA MOTIVACIÓN

De manera que, con el paso del tiempo, algunos casos dejan de recordar esa motivación, las ganas con las que venían al principio, o simplemente descubren que el objetivo que se propusieron no era tan importante como para dejar de lado otras cosas.  Y dejan de acudir a las visitas.

Es cierto que para cada propósito hay un buen momento y otros momentos no tan buenos .

Pero aquellos que si desean conseguir fervientemente ese objetivo y encuentran dificultades que les desvían del camino, deben saber que el dietista-nutricionista puede ayudarles a buscar soluciones para el problema que presenten.

Con él puedes analizar las diferentes causas del problema y analizarlo para poder superarlo. Si el problema es que no tienes tiempo de hacer la compra, el dietista-nutricionista puede orientarte para hacerte más fácil la tarea. Si tienes una semana entera de compromisos y te toca acudir a un restaurante todos los días, el dietista-nutricionista te puede enseñar a escoger los platos más saludables, puesto que las comidas familiares y las fiestas forman parte de la vida de cualquier persona y seguir una alimentación saludable implica aprender a comer fuera de casa de forma equilibrada, si eso es lo que deseas.

Si no has perdido peso la semana en cuestión, no te preocupes, acude a tu visita para poder buscar donde está el problema y solucionarlo. Pero no la anules.

¿CUÁNDO SÍ DEJAR DE ACUDIR A LA CONSULTA?

Es totalmente natural y razonable que al comienzo de un cambio, tengas ilusión por continuar y por llegar a alcanzar tus objetivos, pero que durante el proceso se pierda esa ilusión por varios motivos.

  • Quizás no pensaste bien si en realidad eso era lo que querías o necesitabas.
  • Quizás quisiste probarlo porque te lo recomendaron pero no es un cambio o un objetivo que vaya realmente contigo.
  • Piensas que comer sano en realidad no es importante para ti.
  • En ese momento tienes otras prioridades.

CONCLUSIÓN

Anular la cita solo servirá para retrasar más la consecución de tu objetivo. Y recuerda, acudes a él para que te ayude en ese camino. Asique ¡ya lo sabes! Ten la iniciativa y confía en tu dietista-nutricionista.

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